El valor educador del cine, estriba en la apreciación de significados a partir de los valores, sentimientos y emociones de los propios espectadores. La butaca no nos limita a contemplar el film, sino que sólo nos basta a los cinéfilos el pensar su sentido intrínseco. Aprendemos del cine, vemos reflejados en él algunos pensamientos compartidos con el director, empezamos a llegar hacia el extremo "sentir con el cine". Un cuento de hadas nos puede reflejar la crueldad de nuestro mundo, una comedia quizás puede trasmitirnos emociones, incluso puede cristalizar valores como el respeto, la paz...

Como dijo Fernando Savater "...no es lo mismo procesar información que comprender significados... ...porque el significado es lo que yo no puedo inventar, adquirir ni sostener en aislamiento sino que depende de la mente de los otros... (por eso) ...la verdadera educación no sólo consiste en enseñar a pensar sino tambien en aprender a pensar sobre lo que se piensa..."
El cine educa. Quizás los directores deberían pensar en una pedagogía del cine.